Innovar es posible en empresas tradicionales

Muchas empresas de sectores tradicionales nos preguntan qué pueden hacer para ser innovadoras. El mercado es cada vez más reducido y la competencia la encontramos a la vuelta de cada esquina. La falta de innovación evoca a la competencia en precios y es por ello que cada vez son más las empresas que deciden prestar atención a la innovación, especialmente las empresas de sectores tradicionales como el calzado, juguete, textil… que ya no pueden ni deben competir en precio (seguro que siempre hay otro más barato).

La innovación es la capacidad que tienen las empresas (formadas por personas creativas e innovadoras) para convertir una buena idea en un producto, servicio, proceso… que es valorado con éxito por los clientes. Es decir la innovación consiste en generar buenas ideas y en convertirlas en realidad aportando valor.

Cuando hablamos de innovar no nos referimos exclusivamente a la innovación tecnológica, sino también a la innovación no tecnológica que comprende la forma de comunicar, de vender, de organizarnos…

¿Existen fórmulas mágicas para innovar?

La respuesta es no. Sin embargo, sí que existe una serie de rasgos que caracterizan a las personas creativas e innovadoras y hay una serie de herramientas que funcionan como activadores de la innovación. A continuación describimos algunos de los rasgos que comparten las personas creativas:

  • Son personas que se sienten apasionadas por su trabajo, les gusta lo que hacen, disfrutan y fluyen.
  • Tienen aficiones. Destinan tiempo a las aficiones. Éstas les permiten gestionar el estrés y dejar funcionar el subconsciente.
  • Son originales y no tienen miedo a salir de la zona de confort.
  • Saben que siempre hay segundas oportunidades y no tienen miedo de los errores, sino que los toman como parte del aprendizaje.
  • Trabajan con metodologías para gestionar la innovación. Combinan el orden y el desorden.
  • Tienen muchas ideas y trabajan para convertirlas en realidad.
  • Escuchan. Comprenden lo que sus clientes tienen y empatizan con ellos.
  • Observan. Están atentos al entorno y observan todo lo que les rodea.
  • Trabajan en equipo.
  • Trabajan con personas muy diferentes a ellos.

Es decir, ser innovador es prácticamente tomar la decisión de querer serlo.

Por otra parte, existen una serie de factores que impulsan la innovación y que por lo tanto debes considerar:

  1. Ten una estrategia de innovación. Definir y plasmar la estrategia es clave para no “perderse por el camino”. Trabajar la estrategia de la empresa te ayudará a saber dónde estás, dónde quieres llegar y cómo lo vas a hacer y contribuirá a que destines los recursos a aquellos proyectos que realmente son interesantes para la empresa.
  2. Gestiona correctamente el ciclo de la innovación. No olvides:
  • Cuidar la materia prima de la innovación: las ideas. Sin ideas no hay innovación. Existe dos herramientas que son claves para encontrar nuevas ideas que te ayuden a diferenciarte y a posicionarte en el mercado:
    • Creatividad. Utiliza las múltiples técnicas que existen para fomentar la creatividad dentro de la organización. Ocúpate para ser original y para aportar un valor diferencial. Incorpora la creatividad al ADN de tu organización. Brainstorming, analogías, SCAMPER, atributos… son algunas de las múltiples técnicas de creatividad que nosotros empleamos y que ofrecen un sinfín de posibilidades. No olvides que todas las personas podemos ser creativas y dentro de tu empresa tienes un gran talento. No lo infravalores, si lo trabajas te sorprenderás.
    • Inteligencia competitiva.  Otra herramienta clave es la vigilancia tecnológica-inteligencia competitiva que te permite tener una foto dinámica del entorno para ayudarte a tomar decisiones estratégicas. Tener información sobre la competencia, clientes, tecnología, proveedores, mercado, legislación… puede ser muy útil para encontrar nuevas ideas y es fundamental para minimizar el riesgo. Para ello es esencial definir una metodología de recolección, análisis y comunicación de la información. Existen diferentes herramientas que nos pueden ayudar a la hora de llevar a cabo la inteligencia competitiva y que nos permiten optimizar los tiempos de búsqueda y análisis y combatir la gran infoxicación que tenemos.
  • Haz una buena planificación y seguimiento de los proyectos. Existen metodologías y aplicaciones muy avanzadas para gestionar de forma óptima los proyectos. Asimismo, hacer una buena gestión también te ayudará a medir para saber cuántas ideas se han implantado y cuántas han funcionado. Si te enfrentas a proyectos muy grandes fracciónalos para que el reto sea más alcanzable. A continuación nombramos algunos elementos esenciales de la gestión de proyectos:
    • Al inicio: determina el estado de la técnica y determina el alcance, objetivos y metas del proyecto.
    • A la hora de planificar el proyecto debes considerar: actividades y tiempos; recursos necesarios; costes; plan de calidad; adquisiciones; organización; riesgo; y las comunicaciones.
    • Durante la ejecución del proyecto debes hacer un buen seguimiento y control de los cambios (indicadores, riesgos, costes…)
    • Al finalizar el proyecto debes analizar las desviaciones producidas, los resultados del proyecto y debes realizar el cierre administrativo que conlleva documentar el proyecto y gestionar el conocimiento.
  • Busca financiación para tus proyectos. Hay diferentes instrumentos como subvenciones a fondo perdido, préstamos blandos y participativos y deducciones fiscales que te permiten financiar las inversiones en I+D+i y obtener un retorno importante. Ten por seguro que tu competencia lo hace.
  1. Mantén el espíritu innovador. Implanta el “estado beta” en tu organización y pregúntate continuamente qué puedes mejorar y qué puedes hacer de forma diferente y que aporte valor. Utiliza tu experiencia y conocimientos sobre el sector, pero no dejes que “anulen” tu curiosidad por aprender cosas nuevas y por seguir mejorando. Alimenta tu curiosidad, dedica tiempo a pensar y disfruta de lo que haces.

La innovación es algo más que las batas blancas que encontramos en los laboratorios y está al alcance de todas las empresas. Implica compromiso e implicación y supone dedicar tiempo y recursos. Asimismo si innovas o si quieres innovar tienes que asumir que en algún momento cometerás errores, pero aprovéchalos para aprender. La innovación y la incertidumbre son grandes amigas, no te dejes abrumar y aprovecha los errores para aprender.

Sin duda la innovación tiene un efecto positivo, tanto en el ambiente de la organización, como en su cuenta de resultados. Sólo depende de una decisión: querer innovar… Tú quieres innovar?       

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