Recuperación de las deducciones fiscales por I+D+i a través del Cheque fiscal

El diario Expansión ha publicado un artículo muy interesante que resume cómo se puede solicitar el cheque fiscal cuando no tenemos cuota suficiente para aplicar las deducciones fiscales por I+D+i generadas. A continuación lo adjuntamos.

Los Presupuestos Generales del Estado para 2015 contemplan un aumento presupuestario por deducciones por actividades de I+D+i de 243,27 millones de euros en 2014 a 639,91 millones en 2015. El incremento está enfocado a incentivar la actividad innovadora del tejido empresarial, y en especial de aquellas empresas en situación de pérdidas o cuota negativa, mediante al llamado “cheque fiscal”.

El cheque fiscal, recordemos que la Ley 14/2013, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización, estableció por primera vez en el marco fiscal español, la posibilidad de aplicar sin límite en cuota -o directamente solicitar un abono a Hacienda- las deducciones por I+D+i generadas a partir de 1 de enero de 2013 por las empresas que cumplieran una serie de requisitos. Eso sí, previa tasa de un 20%, peaje acordado por Hacienda como contrapartida al adelanto de este dinero.

La reforma fiscal, mediante la Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades, no ha hecho más que corroborar, mantener y potenciar esta opción a la aplicación de los incentivos fiscales a la I+D+i contemplada en las normas comunes, aunque con algunas modificaciones. Por ejemplo, para ejercicios fiscales iniciados a partir de 1 de enero de 2015, y para empresas cuyos gastos en I+D del período impositivo superen el 10% del importe neto de la cifra de negocios, podrán aplicar como límite de abono 5 millones de euros, en lugar de los 3 millones contemplados en la anterior redacción.

Fueron muchas las dudas surgidas con la aprobación de la Ley de Emprendedores con relación al cheque fiscal. Para solventarlas, se realizaron varias comunicaciones oficiales remitidas por los ministerios involucrados. Poco después de la publicación en el BOE de la ley, en informe de la Dirección General de Tributos (DGT) de 30 de enero de 2014, se clarificó la posibilidad de aplicar la deducción generada hasta el límite en cuota establecido según las normas comunes (25% o 50%), pudiendo, además, aplicar lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 44 con el resto de deducción que pudiera quedar (esto es, aplicación efectiva sin límite y/o abono).

Sobre las devoluciones por este concepto y su posibilidad de considerarse como ingreso fiscalmente computable en el ejercicio en que se soliciten o en el que se reconozcan, se puntualizó que el ingreso corresponde con la aplicación de un crédito fiscal, con lo que no tendría la consideración de ingreso fiscalmente computable en la base imponible.

El 4 de marzo de 2014 se remitió contestación por parte de la DGT a una serie de cuestiones sobre la interpretación de la ley a este respecto, planteadas por la Secretaria de Fomento de la Innovación, del Ministerio de Economía y Competitividad (Mineco), organismo responsable de la emisión de los Informes Motivados Vinculantes (documento necesario y obligatorio para ejercitar esta opción en la presentación del Impuesto sobre Sociedades).

En la contestación se especifica que únicamente aquel informe motivado relativo “a la actividad realmente realizada por las entidades solicitantes, puede dar derecho a la aplicación de lo dispuesto en el artículo 44.2. del TRLIS”. La respuesta, desde una perspectiva de interpretación prudente, dejaba fuera los Informes Motivados exante (emitidos con anterioridad a la ejecución real de los mismos), siendo únicamente válidos los Informes Motivados de contenido y primera ejecución (emitidos una vez realizada la actividad).

No obstante, la propia DGT publicó la consulta vinculante V1293-14 de 14 de mayo, siendo consecuente con la redacción del propio artículo 26 de la Ley 14/2013, que únicamente menciona la necesidad de aportar informe motivado de calificación (sin entrar en la tipología de informe: exante o de contenido).

Además, cabe recordar que los Informes Motivados emitidos por el CDTI no distinguen la ejecución del proyecto por ejercicio fiscal, ni por conceptos de costes fiscalmente deducibles. Este punto debería tratarse de manera detallada a efectos de la correcta aplicación del incentivo, para evitar problemas posteriores de interpretación.

Después de este maremágnum de aclaraciones, interpretaciones y situaciones de incertidumbre, el 28 de mayo de 2014 se publicó la Orden HAP/865/2014, por la que se aprobaron los modelos de declaración del Impuesto sobre Sociedades, entre otros. En dicho modelo se establece por primera vez la posibilidad de ejercitar la opción establecida en el mencionado artículo 44.2. mediante la cumplimentación de la página 18 del modelo 200, siempre y cuando hubiera transcurrido al menos un año desde el momento en que se generó al deducción sin que esta hubiera podido aplicarse.

La posibilidad estaba abierta, aunque todavía quedaba pendiente el cumplimiento de haber dejado pasar un año sin haber podido aplicar la deducción por insuficiencia de cuota. Nos encontramos, por lo tanto, a las puertas de la aplicación efectiva de esta opción.

Confiemos en que el arduo trabajo de todos los actores involucrados tenga su reflejo en el próximo Impuesto sobre Sociedades, y que ello contribuya a dar un poco de aire a la innovación en España, en estado precario desde hace demasiado tiempo.

Fuente: Diario Expansión